Dos grupos especiales para acompañar a los más jóvenes en su caminar con Dios, según su etapa de vida.
Daniel tiene 22 años caminando con Dios — toda una vida entregada al evangelio. Desde los primeros años encontró en la fe no solo un refugio, sino un llamado que fue tomando forma con el tiempo. Hace 11 años sirve en Casa de Oración Tucumán, acompañando generaciones de jóvenes con la misma pasión del primer día.
Músico y guitarrista, Daniel sabe que la adoración es una puerta poderosa al corazón de los chicos. También es estudiante universitario de Psicología — una formación que potencia su capacidad de escuchar, entender y acompañar a cada preadolescente en sus propias batallas y preguntas.
Su meta es tan clara como su llamado: servir a Dios con todo lo que es. Y Dios responde usándolo de manera poderosa con esta generación — encendiendo en cada chico y chica la certeza de que tienen un propósito y que no están solos.
Semilla es el grupo para los más pequeños de la preadolescencia. Aquí plantamos la Palabra de Dios en corazones tiernos, con dinámicas, juegos y enseñanzas adaptadas a su edad para que crezcan fuertes en la fe.
📅 Domingos – 20:00 hsUna enseñanza sobre cómo Dios nos conoce y nos ama desde antes de que naciéramos. Para cada semilla, hay un plan.
Aprendemos con historias bíblicas por qué ser honestos en la escuela, en casa y con los amigos honra a Dios.
Cuando confías en Dios, no hay gigante demasiado grande. La historia de David aplicada a los desafíos de hoy.
Las amistades que elegimos nos moldean. Aprendemos a elegir bien y a ser buenos amigos para los demás.
Antorchas es el grupo para preadolescentes mayores. En esta etapa de cambios y preguntas, los ayudamos a ser luz en su generación, afirmar su identidad en Cristo y encender su llamado con enseñanzas más profundas y dinámicas.
📅 Domingos – 20:00 hsEn un mundo que te dice cómo ser, la Biblia te dice quién sos. Tu identidad no la define el mundo, la define Dios.
La presión del grupo es real. Pero Daniel, José y otros jóvenes bíblicos nos muestran que sí se puede vivir diferente.
Las dudas no son el enemigo de la fe. Exploramos juntos las preguntas difíciles con honestidad y Palabra.
No hay que esperar a ser grande para vivir el propósito de Dios. Timoteo y Josué nos enseñan que la juventud no es limitación.